Vietnam or Thailand ? Vote for the TOP Country of the Week !


La fama que el diputado tenía de servicial, complaciente y poderoso para sacar turrones, era tan firme que hasta su mismo temporal decaimiento aumentaba su clientela en vez de mermarla.

Respecto á la importancia de las islas como cuestión política nos extenderemos poco, pues solo con decir que encontrándose situadas lejos de estrechos, cualquier barco puede establecer su demora fuera de sus horizontes, y aun hacer aguadas y tomar puerto, puesto que los tienen en muchas de las islas del Norte que están deshabitadas y en el numeroso grupo que al Sur forma el Archipiélago carolino, en el cual no solamente se encuentran buenos y seguros lugares para el anclaje, sino que también puede recorrerse las islas sin ningún género de temor, pues el carolino á más de ser completamente inofensivo, es muy servicial y brinda al que llega hasta su tosca choza con cuantos recursos dan sus bosques y cuantos servicios están á su alcance.

El comandante, siempre bondadoso y servicial; Rosa, siempre cuidadosa, atenta y desinteresada; porque don Modesto no se hallaba en el caso de remunerar pecuniariamente sus servicios, puesto que si la empuñadura de su espada de gala no hubiera sido de plata, bien podría haber olvidado de qué color era aquel metal. Capítulo VII

Cuando entró se inclinó respetuosamente, y su semblante tomó la expresión más humilde y servicial del mundo. Sin embargo, todos sus esfuerzos y toda su servil experiencia de cortesano no bastaron para borrar de su semblante cierta expresión de profundo disgusto, de ansiedad, de molestia y de un malestar doloroso.

Con su venida á la casa terminaron las bromitas y retozos de las entregadas con los criados, lo que al principio le atrajo enemistades en la servidumbre; pero como era tan servicial y tan buena, acabó por ser querida y respetada de todos. Pasaron años.

¡Qué episodio administrativo tan pintoresco, tan chino! El servicial Camilloff, que se pasaba el día entero recorriendo los Yamens del Estado, tuvo que probar, primero, que el deseo de conocer la morada del viejo Mandarín no encubría ninguna conspiración contra la seguridad del Imperio, y después fué preciso que jurase que no encerraba esta curiosidad un atentado contra los Ritos sagrados.

Hasta para las acciones más ridículas hallaba siempre palabras indulgentes de disculpa; exaltaba las buenas cualidades de sus amigas; a todas las encontraba hermosas, elegantes o discretas; los amigos eran ingeniosos, leales, cariñosos; de Villa dijo primores. «¡Qué persona más simpática, ¿verdad? ¡Tan fino, tan servicial! Luego tiene un corazón de niño.

Le han escamado los usureros. ¿Sabes que me da lástima? Es lo que llaman un buen muchacho, servicial, amable, cariñoso, débil, y que no hace daño a nadie más que a mismo». Isidora, turbada y nerviosa, varió la conversación y fingió ganas de reír. «¡Ah!, me han dicho que te casas. ¿Es verdad? Eso dicen, . Y cuando el río suena, boda lleva. ¿Con la del notario? Con la de Muñoz y Nones.

La hija era un ser insignificante, sin otra belleza que la frescura de su juventud, morena, ocultando tras la mansedumbre servicial una inteligencia más obtusa que la del padre, sin otras manifestaciones que la devoción y los escrúpulos en que la habían educado.

Pues, señá Benina agregó D. Carlos embozándose hasta los ojos para afrontar el frío de la calle , mañana, a las ocho y media, se pasa usted por casa; tenemos que hablar. ¿Sabe usted dónde vivo? Yo la acompañaré dijo Eliseo echándosela de servicial y diligente en obsequio del señor y de la mendiga. Bueno. La espero a usted, señá Benina. Descuide el señor. A las ocho y media en punto.