Y no hay excelencia en lo creado, cuyo valer no estime y pondere en lo justo; ni beldad en quien sin concupiscencia no se complazca, porque tiene ya hartura y plenitud de deleites purísimos; ni riquezas que no mire sin codicia, porque está agraciada y como heredada de los más preciosos dones; y ama sin celos al amor que da Dios a las criaturas, por que las comprende en su mente e imagina que todo el amor que vierte Dios en ellas, le recibe y le guarda para propia. ¿De qué sacrificio, de qué obra estupenda de caridad, de qué proeza de amor, de qué devoción, abnegación y martirio no será capaz el alma unida con Dios, y que se vuelve a las criaturas, y las contempla en Dios mismo, como si fuesen algo del ser y de la sustancia del objeto amado?

También se dice a la Virgen: "Limpiad, Vírgen Inmaculada, mi corazón de todo pecado, y echad de todo aquello que desagrade a vuestros ojos purísimos. Purgad mi alma de los amores y afectos terrenos."

Como serenas estrellas que en una noche de bulliciosa y espléndida orgía mandan á la tierra su vívido resplandor por entre las negras nubes de un cielo de tormenta, así vosotros, mártires purísimos, brillais con hermosa claridad en los sangrientos anales de la perseguida Iglesia de España, contrastando la divinidad de vuestra doctrina y testimonio con la falsa brillantez de esa corte corrompida que tan á costa vuestra estais evangelizando.

O átomos inteligentes, en quien se plugo el eterno Ser en manifestar su arte y su potencia, sin duda que en vuestro globo disfrutais contentos purísimos; pues teniendo tan poca materia y pareciendo todos espíritu, debeis emplear vuestra vida en amar y pensar, que es la verdadera vida de los espíritus. En parte ninguna he visto la verdadera felicidad, mas estoy cierto de que esta es su mansion.

Un Tenorio con su uniforme blanco y celeste debe ser algo ideal para su compañera de baile y de color; porque, al fin, convengamos en que, vestirse para enamorar con los purísimos colores del cielo, es mucho más lógico que hacerlo de negro como los amos.

Aquellos 1,500 vecinos viven en la mayor pobreza, sin un rincon de tierra que cultivar, sin hallar siquiera donde recoger alguna leña para su hogar. Aires purísimos, inmensas canteras graníticas sin valor y aguas deliciosas y abundantes, he ahí todo lo que tienen á su disposición aquellos contempladores de la grandeza real.

Arbol de vida, místico Madero donde reina el Señor de los señores, al pie de cuyas ramas el viajero mitiga del camino los ardores; lecho de las esposas del Cordero, centro de sus purísimos amores: ¡Oh dulce Cruz donde Jesús espira! ¿Quién no te adora, si una vez te mira?

Dentro, impenetrables misterios, medrosas tinieblas, luto y espanto; fuera, límpidos horizontes, aires purísimos, melancólicas armonías, luz, perfumes, espacios sin fin y caricias eternas de una mar bravía que viene sumisa y obediente á besar los pies del coloso, cual besan los blancos copos de las altas nubes su altanera cabeza. Dentro, la noche sin fin; fuera, el día sin crepúsculos.

Poseía el mago un copioso botiquín de estas pociones, y eran las más prodigiosas el elixir diabólico, con el cual se iba al aquelarre y al infierno, se oía la misa negra y se conversaba con los demonios y con los precitos; el elixir místico-celestial, con el cual se veía el cielo cristiano con todos sus purísimos deleites; y el elixir heróico-afrodisíaco, por cuya virtud se lograba el favor de las huríes y se gozaban los placeres del paraíso de Mahoma.

El firmamento mostraba sus purísimos senos sonriendo a todos los deseos de dicha, a todas las aspiraciones placenteras de los mortales, hasta a las de la hermosa virgen que iba por su voluntad a perderlo de vista y a hundirse para siempre entre las sombras del claustro.