Vietnam or Thailand ? Vote for the TOP Country of the Week !


Aconteció, primeramente, que don Alejandro Bermúdez, sin dar tiempo a que su amigo se sentara, ni acabara de saludar siquiera, le informó de lo tratado allí con Nieves; noticia que alegró mucho a don Claudio, porque había temido, al ver los extraños continentes del padre y de la hija, y al primero con el endiablado papel entre manos, que se hubieran tragado el veneno vertido en su cuarta plana con ese fin por Maravillas.

¡Oh! tía Liette, tía Liette... Y rompió a sollozar... Aquel era el peligro previsto y temido; la hija del comandante encontró toda su energía para hacerle frente. Vamos a ver, hija mía, ¿qué hay? preguntó con su dulce firmeza. ¡Va a batirse! La joven, tímida, no se atrevía a pronunciar su nombre; pero no había necesidad. ¡Oh! los presentimientos de las madres...

¿Crees que la niña se alegrará de conocerme? preguntó el ministro visiblemente inquieto. Siempre me he alejado de los niños, porque con frecuencia demuestran cierta desconfianza, una especie de encogimiento en entrar en relaciones familiares conmigo. ¡Yo he temido siempre á Perla! Eso era triste, respondió la madre, pero ella te amará tiernamente y la amarás también. No se encuentra muy lejos.

Lo tan temido y esperado no tardó en llegar, negro, espeso, rugiente, furibundo, como si toda la mar con sus olas embravecidas, y sus huracanes y sus bramidos, y su empuje irresistible, hubiera salido de su álveo incomensurable para pasar por allí.

Atravesaron la Plaza con dirección a la Parroquia. No tardé en oír una campanilla que llamaba a misa. Hasta entonces, fuera porque eso halagaba mis deseos, fuera porque la carta del P. Herrera no era terminante, me había parecido mentira el temido viaje de la joven; pero al ver al clérigo me dio un vuelco el corazón, como si alguno me dijera: «¡Tu Linilla se va!...» Se iría, sin duda.

Es guapa, pero orgullosa decía la baronesa tronada, que tenía a su marido y a su hijo enamorados en vano de la sobrinita. No fue Ana quien apresuró su resolución, como esperaba Frígilis; fueron las tías que descubrieron un novio para la niña. El nuevo pretendiente era el americano deseado y temido, don Frutos Redondo, procedente de Matanzas con cargamento de millones.

Con el Roger comenzó á ser conocido y temido en todo el mar de Levante, al tiempo que Prolemayde, dicha por otro nombre Acre, se rendió á las armas de Melech Taseraf Sultan de Egipto, Roger, como refiere Pachimerio, era uno de los asistian en un Convento del Temple; y viendo que la ciudad no se podia defender, recogió muchos Cristianos en un navío, con la hacienda que pudieron escapar de la crueldad y furia de los Bárbaros.

A continuación, y aprovechando el entusiasmo que este hecho produjo en su gente, cargó sobre Buhayen, obteniendo completa victoria, sin conseguir que el temido Corralat admitiese combate.

Núñez, como ya se ha dicho, le llevaba ocho o diez años de edad, gozaba de un nombre ilustre como pintor, frecuentaba la alta sociedad y era temido y agasajado por su mordacidad. Estas circunstancias hacían que Tristán se sintiese halagado por aquella amistad que, aunque nacida hacía dos años nada más, había adquirido gran intimidad, hasta llegar a tutearse.

He visto ya su palidez y sus temblor cuando comprendió que yo sospechaba su infamia. Si entonces no hubiera temido descubrirle mis proyectos, le hubiera confundido, porque podía hacerlo. Pero en eso caso se hubiera escapado y no podrías salvarte. Le tranquilicé, por el contrario, y le una falsa pista para conservar mi libertad de acción.

Palabra del Dia

amela

Otros Mirando