Vietnam or Thailand ? Vote for the TOP Country of the Week !


Descartado el personal y hecho el arreglo, le quedaba el epílogo en que es de ene que todas y todos convertidos al cristianismo se casen en paz y en gracia de Dios, con arreglo á su clase, uniéndose los reyes con reinas, y las princesas con príncipes, y una vez atados con el santo yugo se adelantan al público y ejecutan una especie de loa en obsequio al Alcalde, al Cura y al Gobernadorcillo, y como los nombres y circunstancias de los actuales señores no eran los mismos, ni las mismas que las del original, cuyos individuos hacía muchos años habían muerto, de aquí que mi pobre Directorcillo menudease las consultas con el maestro, y se rascase varias veces todo lo rascable hasta encontrar un centenar de consonantes para aliñar una veintena de quintillas, que gracias á que el Alcalde no entiende el bicol, y el Cura no asiste al espectáculo, que á no suceder lo primero ó lo segundo estarían muy seriamente amenazadas las costillas del Director coplero.

Muchas consonantes, tales como la b, la f, la c y la x, son al parecer totalmente desconocidas; y miéntras que la ch francesa es rara, la castellana se emplea con frecuencia. No he notado distincion alguna entre el masculino y femenino en los adjetivos, ni tampoco una forma especial para los plurales.

La complicacion del sonido de consonantes reunidas es demasiado frecuente: la de las consonantes unidas dx y dj, antepuestas á vocales, es un poco dura; no obstante, la consonante segunda conserva siempre el sonido suave de la pronunciacion francesa ó castellana.

Y sacando los papeles, me leyó las ocho hojas y los tercetos; cosa que me admirara si no conociera su abundantísimo natural y el imperio que tenía en los consonantesSu extraordinaria facilidad para el teatro no impidió á Lope cultivar otros géneros literarios .

Conque, ya sabes; si te viene un verso a la lengua, cierras la bocaMi padre padecía mortales congojas. Yo le veía trasudar. La nuez le sobresalía de modo pavoroso, como si los consonantes, contenidos y atragantados, le hicieran bulto desde dentro de la garganta y le fueran a estrangular. «Habla, hombre, habla; pero en prosa», le ordenaba la duquesa.

Esta escritura tenia que presentar dificultades muy grandes, no para el que escribia, sino para el que leia. La dificultad era mucho mayor que la que á primera vista parece, porqué no escribian las consonantes quiescentes. Mr. Jacquet se queja de que, Leyden, al decir que el Tagalog era mas dificil de leer que de escribir, no señalara el porqué. La omision de dichas consonantes quiescentes debia, en efecto, ser señalada, para explicar la dificultad que decia Leyden; porque la omision de las vocales y de los corlit, no originaba,

Así, iremos viendo, verbigracia, en el curso de esta novela, Dar gato por demonio, Irse al infierno en coche y en alma, Preñada de medio ojo, Astrólogo regoldano, Lo que es del diablo, el diablo se lo ha de llevar, Si Dios me tiene de sus consonantes, Siempre quiebra la soga por lo más forastero, Salud y consonantes, Servir a su Majestad con dos comedias en Orán, meras modificaciones de los refranes y frases Dar gato por liebre, Irse al infierno en cuerpo y alma, Tapada de medio ojo, Castaña regoldana, Lo que es del agua, el agua se lo lleva, Si Dios me tiene de su mano, Siempre quiebra la soga por lo más delgado, Salud y gracia, y Servirá su Majestad con dos lanzas en Orán.

La palabra principal, se decía Bonis mordiéndose las uñas, es, según las retóricas y poéticas que yo he leído, la que debe terminar el verso; aquí lo más importante, sin duda, es el apellido del fundador y la obra pía: pues bien; para pía hay millares de consonantes, pero a Menéndez yo no se lo encuentro.

Contra hidalguía en verso dijo el Diablillo no hay olvido ni chancillería que baste, ni hay más que desear en el mundo que ser hidalgo en consonantes. Si a me hicieran merced prosiguió don Cleofás , entre Salicio y Nemoroso se habían de hacer mis diligencias, que no me habían de costar cien reales; que allí tengo mi Montaña, mi Galicia, mi Vizcaya y mis Asturias .

La poesía le parecía muy respetable, y sabía de memoria muchos versos; pero las dificultades del consonante siempre le habían retraído del cultivo de las musas; despreciaba, porque su sinceridad de hombre de sentimiento y de convicciones no le permitían otra cosa, despreciaba los ripios y hasta los consonantes fáciles; y así, las pocas veces que había ensayado la gaya ciencia, se había ido derecho al peligro, a la rima difícil; y hasta recordaba que la última vez que había arrojado la pluma con el propósito de no insistir en versificar, había sido con motivo de querer escribir un soneto a un señor Menéndez, que había fundado una obra pía.