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Actualizado: 25 de octubre de 2025
Tenía una vaga idea de que debía contar con la benevolencia de ellos. Abrió la puerta enteramente para dejar pasar a Dolly; sin embargo, no le devolvió su saludo más que haciendo adelantar la silla algunas pulgadas para indicarle que podía sentarse.
¡Dios mío! ¿volveré a la calle de Santa Fe? ¿y si no le encuentro? son las cinco; pronto obscurecerá... ¿y Quilito? llegar así, ¡sin adelantar nada! me voy a casa de misia Petronila: un desaire más, ¿qué importa? En caso de deshaucio, escribiré esta noche a ese caballero... ¡yo no me rindo! Anda, anda, anda.
Y no se crea que es absolutamente necesario revolverlos todos, y que así este método se haga impracticable para el mayor número de los lectores; una sola página de un escritor nos pinta mas al vivo su espíritu y su época que cuanto podrian decirnos los mas minuciosos historiadores. Ejemplo sacado de las fisonomías, que aclara lo dicho sobre el modo de adelantar en la filosofía de la historia.
Ángel, que era uno de éstos, se halló entre sus manos las ruinas del edificio que había construido con amargos sudores antes de dormirse. En reconstruirle se le pasó la mañana. Y gracias que lo consiguió; porque no todos lo consiguen. A la hora de comer, tampoco adelantó un paso su negocio; y en ciertas situaciones de la vida, no adelantar equivale a retroceder. Había que hacer la visita.
Dentro de pocos días estarás sano... Yo te quiero mucho más que antes porque al verte caer comprendí de una vez hasta dónde habías entrado en mi corazón... Y mi hermano añadió bajando los ojos y ruborizándose quiere adelantar la fecha de nuestro matrimonio. Los ojos de Tristán brillaron con alegría. ¿Cómo...? ¿Es de veras? Eso me ha dicho ayer respondió Clara dulcemente.
Había que adelantar tiempo y Fermín lo adelantó; estudiaba por cuatro y trabajaba en los quehaceres domésticos de la Rectoral; cuidaba la huerta además y así ganaba comida y enseñanza. Iba a dormir a la cabaña de su madre, que a la boca de una mina había levantado cuatro tablas, para instalar una taberna.
Enterábase de dónde trabajaba, y con una astucia de las más torpes, salíale al paso por la mañana al ir al trabajo y por la noche al regresar a su casa; hacíase el encontradizo y le desesperaba la dificultad de su lengua tímida, que parecía rebelarse, no queriendo ser conductora de sus pensamientos. Pasó más de una semana para Juanito sin adelantar gran cosa en su propósito.
Sin adelantar un cable y sin poder ganar una buena y segura vuelta, cruzando constantemente vela para evitar las corrientes, estuvimos no sé cuántos días á la vista de la pintoresca isla Verde, retrocediendo unas veces y avanzando otras por las bandas, siendo empujados á la tranquila ensenada de Batangas ó á las arenas de puerto Galera.
Parecióle ver en medio de aquel torbellino, de aquel resplandor, impuro y flameante, levantarse el cadáver de Dorotea, adelantar, asirle, estrecharle entre sus brazos y arrastrarle consigo.
Nunca quieres venir conmigo a su casa... y eso que don Víctor nunca está, siempre anda con el espiritista de Frígilis por esos montes. Paco creía que Frígilis era espiritista, opinión muy generalizada en Vetusta. En su casa no se puede adelantar nada. Es una mujer rara... histérica... hay que estudiarla bien. Dejadme a mí.
Palabra del Dia
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