Vietnam or Thailand ? Vote for the TOP Country of the Week !


Un empleado del Municipio había confesado aturdidamente que tenía veinte años, sin pensar que con esto causaba su muerte. ¡Mentira! repitió la madre, adivinando por instinto lo que hablaban . Ese hombre se equivoca... Mi hijo es robusto, parece de más edad, pero no tiene veinte años... El señor, que lo conoce, puede decirlo. ¿No es verdad, señor Desnoyers?

El codicioso instinto quería apoderarse de aquel ser milagroso, hacerlo enteramente suyo, mientras la razón reconocía que el amor de uno solo no debía substraerlo a su ministerio de bondad para todos. ¿Cuál es el loco que pretendería que todo el aire fuese exclusivamente suyo? Así, no había sentido celos al saber que pertenecía a otro.

La señora fue, en efecto, a decir a doña Gertrudis que su hija estaba libre y que no tardaría en llegar a Nieva. ¡Mi hija está ahí! gritó la enferma con maravilloso instinto de madre y de mujer histérica . ¡, está ahí!..., ¡la siento!..., ¡la estoy viendo!...; ¡ven, ven, hija mía!... Y al mismo tiempo hizo un esfuerzo supremo para incorporarse.

, señor; eso ha escrito. Al través de su locura un rayo de razón penetró en el pensamiento de Montiño, ó más bien un instinto de conservación. Aguantóse, dejó las cosas como los hombres y la justicia de los hombres las habían puesto; pero en medio de su locura, su conciencia, más poderosa que ella, le acusaba de aquella muerte.

Durante algunas horas remó y remó, siguiendo el rumbo que le aconsejaba su instinto. Se había sentido en muchas ocasiones orgulloso de su vigor corporal, pero jamás sus fuerzas se mostraron tan poderosas é incansables como en la presente aventura. De vez en cuando se ponía de pie, esparciendo su vista por todo el círculo del horizonte, sin distinguir la más pequeña embarcación.

Sin darse cuenta de ello, dejó de ser retórico aquella vez. Su instinto de orador se alejó de aquel peligro, y expresándose á veces con demasiada sencillez, no ocurrió tampoco en el desaliño ni la vulgaridad.

El angelón fijó sus pupilas límpidas en los fascinadores ojuelos de víbora de su abuelo; y, sin esperar más instrucciones, abriendo mucho la boca, salió a galope hacia donde por instinto juzgaba él que el señorito debía encontrarse. Volaba, con los puños apretados, haciendo saltar guijarros y tierra al golpe de sus piececillos encallecidos por la planta. Cruzaba por cima de los tojos sin sentir las espinas, hollando las flores del rosado brezo, salvando matorrales casi tan altos como su persona, espantando la liebre oculta detrás de un madroñero o la pega posada en las ramas bajas del pino. De repente oyó el andar de una persona y vio al señorito salir de entre el robledal.... Loco de júbilo se acercó a darle su recado, del cual esperaba albricias.

La leche es con frecuencia un medio de restablecer la salud. El instinto que impulsa al enfermo á desear tal ó cual especie de alimentos, no debe mirarse con indiferencia. La dieta prolongada mas allá de los justos límites, determina algunas veces en las afecciones febriles fenómenos atáxicos y pútridos.

El niño para dar fe á lo que le cuenta su madre, ¿se refiere por ventura á la autoridad de los otros? ¿no obedece mas bien al instinto natural que con mano benéfica le ha comunicado el Criador?

En aquellas complejas naturalezas de esclavos, impetuosos y fríos al mismo tiempo, ya violentamente arrastrados por el ciego instinto, ya rígidamente subordinados a la razón más férrea, los unos y los otros hallaban la capacidad y la incapacidad del delito.

Palabra del Dia

1033

Otros Mirando