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Así será, pero no hay en él dos pesetas para los clérigos de mi clase, para los que trabajamos de veras. Hay dinero para la Iglesia, pero se lo llevan otros... otros. En la vaguedad de su mirada, en la timidez de su voz, había cierta protesta contra los que vivían en las alturas. Fernando quiso saber cómo se le había ocurrido la idea del viaje. Tengo allá compañeros de seminario.

En el aire vibran aún los chirridos de los carros, los gritos de las mujeres, los golpes de las mazas. , ; nuestros enemigos descendieron de las alturas y nos vimos rodeados. Y ahora, todo ha muerto; oíd, todo ha muerto; vuestros huesos reposan, pero vuestros hijos llegan, y el día de la venganza volverá. ¡Cantad! ¡Cantad!

Demetria no era hija de aldeanos, sino de señores, y señora ella misma por lo tanto. ¿Cómo se acordaría en las alturas de su nueva posición de la bajeza de aquel aldeano que la amaba? ¡Oh, cuánto la amaba! El pobre Nolo daba vueltas en su lecho cual si tuviese espinas. Por la mañana pensó en comunicar con su madre tan tristes noticias, pero no pudo hacerlo.

Lo mismo el arbusto crespo, oscuro y melancólico de las alturas pobladas por los líquenes, que el árbol aromático y gentil de las faldas y planicies intermedias, ó la liana estupenda y la planta enana de hoja monstruosa, que crecen en la humedad y la espesura sombría de las selvas, en las márgenes ardientes de los grandes rios.

Pero doña Paca no sabía mantenerse firme en las alturas: instintivamente se despeñaba; su cabeza no era buena para esto ni para el gobierno de la vida, que es la seguridad de vista en el orden moral.

La Sierra forma al este y sur una especie de semicírculo, desprendiendo un ramal de cerros y colinas en cuya base está reclinada la rara cuanto poética Granada entre dos cordones de alturas separados por el Darro.

No existen en Madrid alturas mayores, y para vencer aquellas era forzoso apechugar con ciento veinte escalones, todos de piedra, como decía Plácido con orgullo, no pudiendo ponderar otra cosa de su domicilio.

Bien puede ser que mi entendimiento carezca de alas para elevarse a ciertas alturas, que no haya impulso en él para penetrar en el abismo de lo sobrenatural, ni que mi alma acierte a hundirse en él valerosamente por un arranque de abnegación y por la irresistible fuerza del amor divino.

21 Porque ¿qué deleite tendrá el de su casa después de , siendo cortado el número de sus meses? 22 ¿Por ventura enseñará él a Dios sabiduría, juzgando él las alturas? 23 Este morirá en la fortaleza de su hermosura, todo quieto y pacífico. 24 Sus senos están llenas de leche, y sus huesos serán regados de tuétano. 25 Y este otro morirá en amargura de ánimo, y no habiendo comido jamás con gusto.

De setiembre á marzo, alturas meridianas crecientes, salida y puesta más meridionales hasta el solsticio de diciembre, días crecientes, y más largos que las noches. Desde el solsticio de diciembre á marzo, vuelta del Sol hacia el ecuador y disminución de los días, que siguen siendo mayores que las noches. Tales son los hechos que todo el mundo puede observar en el espacio de un año.

Palabra del Dia

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