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En el caso presente, en la venida de Amor, en nuestra descreída y viciosa edad de hierro, la mansión de Amor, su cuartel general, como si dijéramos, es el alma de una mujer casada. ¿Estará hueco y ufano su marido? Ya aquí el Conde no pudo contener y disimular su enojo.

Aquí se eslabona insensiblemente el lema de este capítulo: «Es el hombre de la naturaleza que no ha aprendido aún a contener o a disfrazar sus pasiones, que las muestra en toda su energía, entregándose a toda su impetuosidadEse es el carácter del género humano y así se muestra en las campañas pastoras de la República Argentina.

Le faltaban fuerzas para vestirse. Con un arranque de su voluntad llegaba a la cocina, y tosiendo y estremeciéndose por contener las náuseas, preparaba la comida.

El comandante Blumhardt se acordaba de los suyos, que vivían en Cassel. Ocho hijos, señor dijo con un esfuerzo visible para contener su emoción . Los dos mayores se preparan para ser oficiales. El menor va á la escuela desde este año... Es así. Y señalaba con una mano la altura de sus botas. Temblaba nerviosamente de risa y de pena al recordar á su pequeño.

Rompió el papel. Isidora y Martín lo creyeron porque lo estaban viendo; que si no, no lo hubieran creído. «Eso se llama hombre cabal.... D. Francisco, muchísimas gracias dijo Isidora conmovida. Y el otro, tapándose la boca con las sábanas para contener el acceso de tos que se iniciaba: ¡María Santísima, qué hombre tan bueno!

Sin poderse contener, avanzó para entrar; mas cerraron por dentro, y al cerrar, la falda de doña Manuela quedó presa entre las hojas de la puerta: ella entonces tiró con violencia del vestido, y en seguida se oyeron pasos como de cuerpo viejo que huía trabajosamente. ¡Mamá! ¡Mamá! Su voz robusta pareció grito de niño abandonado.

Le sorprendió su esposa con la querida... Grande fue el escándalo que circuló por toda la Córte, y grande fue el trabajo que le costó contener la furia de su mancillada esposa, porque esta ya no pensaba mas que en la venganza. ¡Y cosa admirable en esta mujer!... De esta venganza no queria fuese participe su esposo, pues aunque habia llegado á notar el despego y descaro con que solia tratarla, no obstante lo idolatraba de todo corazon.

Pero Margalida permanecía silenciosa, descoloridos sus labios, pálidas las mejillas con una blancura lívida, moviendo los párpados para esconder tras el enrejado de las pestañas la humedad lacrimosa de sus ojos. Iba a llorar. Se adivinaban sus esfuerzos para contener el llanto: respiraba con angustia.

Ya. dijo el militar, contento de haber encontrado un motivo, aunque pequeño, para suponer que aquel hombre no era enteramente feroz. ¿Y lo pasó usted bien? ¡Ah! : me alegré mucho de estar allí. ¿Y no quiera usted volver? ¡Oh! , exclamó Clara, sin poder contener una exclamación expansiva.

Tan vehemente fué el deseo de los Malanaos de acogerse á nuestro dominio á fin de quedar á cubierto de las asechanzas de los Mindanaos acaudillados por Corralat, que presididos aquéllos por el padre San Agustín pasaron á Manila en numerosa y escogida representación, solicitando de Corcuera el establecimiento de un presidio en la laguna, á fin de contener las continuas excursiones de los mahometanos.

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