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Más de media hora empleó el Magistral en su observatorio aquella tarde.

La pobre duquesa empleó todo el día en componer su carta con las letras cortadas, pegándolas como había hecho el duque de Osuna sobre un papel. Guardó cuidadosamente lo que podía indicar su trabajo, quemó la carta del duque de Osuna y el original de la suya, llamó y comió algo.

La estación le ayudaba: en ella le pertenecía casi del todo y expiaba lo mejor posible el largo olvido de tantos días sin empleo. Pero, ¿también sin provecho?...

El marqués es una excelente persona. Usted debe conocerlo bien. Fontenoy hace justicia á sus méritos y le ha dado un empleo importante para... Presintió Robledo que iba á oir algo que le sería imposible aceptar en silencio, y como en aquel instante pasaba vacío un automóvil de alquiler, se apresuró á llamar á su conductor.

Tal vez más tarde lo visitase. Ahora tenía mucho que hacer: no podía dejar sola a esta señorita. Don Carmelo, acordándose de las obligaciones de su empleo, se lamentó de la presencia de Muiños en el buque. Llevaba realizados varios viajes sin que ocurriese una defunción a bordo.

Estarás muy alegre, naturalmente... ya se te irá el gozo al pozo, viejo cucaracha, que te pasas la vida royendo papeles y reputaciones. Estoy seguro que dirás a tus compañeros: Ese, ése, es el que me robó la fortuna y me dejó en la miseria y me ha obligado a apechugar con este empleo miserable; si no fuera por él, me pasearía, en gran carruaje, por esas calles.

El fin de éste es la edad misma; una posición social nueva, un empleo distinguido, una boda ventajosa, ponen término honroso a sus inocentes travesuras.

Pero como se lo pedía su mejor amigo, entregaba el rosario, dejando una de sus manos sin empleo; un rosario como todos, pero de gruesas cuentas rojas y con los dieces negros.

El subnitrato de bismuto de que nos vamos á ocupar no se le empleó en su principio mas que al esterior y en calidad de cosmético. Su uso interno como medicamento corresponde al fin del siglo pasado, en cuya época fué recomendado por Odier y casi inmediatamente olvidado.

Tenía que darle cuenta del empleo de todos los momentos: «¿Qué has hecho después de salir de clase? ¿Con quién estabas hablando en el patio? ¡Cuidado que vuelvas otra vez a subirte al pasamano de la escalera! No andes más con Pepito; no me gusta ese chico. Ya me han dicho que ayer no has sabido la lección. ¿Qué haces el tiempo que estás en la sala de estudio?