No eran en efecto todos los muzlimes que habian quedado en la villa útiles como artífices, cual podian serlo los albañiles, carpinteros y aserradores; pero, ¿cómo no disculpar en cierto modo pasiones por otra parte fecundas en gloriosas hazañas, en una época en que el celo religioso era tan activo, y en que aun vivia el recuerdo de los dias de llanto y luto, durante los cuales el mas altivo burlador de la humanidad y del cristianismo habia dado por cimiento al ensanche de la Aljama argamasa remojada con lágrimas, sudor y sangre, de cautivos gallegos y leoneses ? Cuéntase que el mismo S. Fernando, recien purificada la mezquita, hizo restituir á la catedral de Santiago, en hombros de infieles, las campanas que Almanzor habia hecho llevar á Córdoba en hombros de cristianos.

Con razon puede estarlo, porque la mezquita Aljama de su Córdoba es ya un verdadero tesoro del arte arábigo-bizantino.

Demolicion de la basílica y ereccion de la Aljama de Abde-r-rahman I: 96. Muerte de este amir: ceremonias fúnebres y entierro que se le hace: 100. Continúa Hixem I la obra y la termina: descripcion de la Aljama primitiva: 105. Rivalizan los Umeyas de Córdoba con los Abassidas: obras suyas en la Mezquita: 109.

Dozy, en la cual se refieren minuciosidades interesantísimas sobre las construcciones de la grande Aljama de Córdoba y de Medina Azzahra.

En esta incómoda mezquita, como en terreno prestado, se habia celebrado el culto público de Mahoma en los años mas gloriosos, si no los mas felices, del reinado de Abde-r-rahman I; pero ahora en su venerada vejez anhelaba dilatar sus arrogantes miradas en nueva, espaciosa y magnífica aljama, haciendo una sola casa de adoracion de la mezquita y la basílica reunidas, sustituyendo al tabernáculo el libro del Profeta, al ara sagrada el lujoso mimbar, al ambon el púlpito de los khatibes, y á las nubes de incienso los fragantes pebeteros de aloe y ambar-gris.

Hemos recorrido, lector amigo, un período de doscientos diez y seis años desde el dia en que vimos al ilustre Umeya proscrito comenzar en Córdoba la edificacion de la mezquita Aljama, hasta la hora, para el Califato aciaga, en que cesan con la muerte de Almanzor los embellecimientos de este suntuoso templo, Caaba del Occidente.

Tanto fructificó en el corazon de este grande y temido rey el germen de seria meditacion que en él depositó el agorero. , la grande aljama está concluida: ¡tambien Hixem cree haber asegurado su puesto en el jardin eterno de las delicias!

La grande aljama no está concluida, pero supliendo con ricos tapices de Siria y de Persia la decoracion de las paredes y la labor de las columnas, apenas comenzada, los obsequiosos arquitectos del Sultan han hallado medio de satisfacer la impaciencia de su señor.

¡La grande Aljama de Abde-r-rahman el Proscrito; la Aljama suntuosa y deslumbradora de Al-hakem el Sabio y de Almanzor el Victorioso; la Caaba del Occidente, dejó ya para siempre de ser templo del Islam!

8 Puesto del cadi de la Aljama. 9 Dar-as-sadaca ó cámara de la limosna. a Atrio ó patio-jardin de la Mezquita. b Pórticos. c Entrada principal y Alminar. A Mezquita primitiva de Abde-r-rahman é Hixem. B Parte añadida por Al-hakem, luego cuarto noble; reservado á la nobleza y personajes de la corte.