4.a "La Independencia despojaría al Congreso de las facultades de declarar la guerra, invistiendo de tan delicada prerrogativa al Jefe Tagalo." No se la Independencia, sin previa determinacion de la forma de Gobierno. Como suponemos que americanos y los filipinos preferir

El clima influye de igual manera en los animales bípedos que en los cuadrúpedos. Las terribles lecciones y las duras enseñanzas que estas luchas hayan dado á los filipinos, habrán servido para mejorar su moral y robustecerlos.

Los acalifos, llamados ortigas de mar, abundan mucho en aquellos mares, y entre los pólipos se cuentan los anémonas de mar, las madréporas y los corales, que llegan á constituír en los mares filipinos numerosos arrecifes sumamente peligrosos para la navegación, cuyos arrecifes dan lugar con el tiempo á nuevas islas, como son la mayor parte de las llamadas Carolinas y Palaos.

A su modo de ver: "Sería necesario que se enseñara el castellano y, por lo menos, que se les diera a los filipinos libros en su idioma, en que aprendan las cosas más elementales que ignoran, y Religión y Moral. El Rueda, traducido, sería lo mejor, añadiendo algo de Filipinas y las gramáticas de su idioma al castellano.

Los tenemos, señor; cada estudiante contribuye con un real. Pero ¿y los profesores? Los tenemos; la mitad filipinos y la mitad peninsulares. Y ¿la casa? Makaraig, el rico Makaraig cede una de las suyas. Capitan Basilio tuvo que darse por vencido: aquellos jóvenes tenían todo dispuesto.

Lo único positivo que suelen sacar de la fiesta son las señales de los pellizcos ya dichos, las incomodidades y á lo mejor una indigestion por un atracon de dulces ó bizcochos en casa de los buenos parientes. Pero tal es la costumbre y los niños filipinos entran en el mundo por estas pruebas que despues de todo resultan ser las menos tristes, las menos duras en la vida de aquellos individuos...

Era una bellísima imágen, triste igualmente de espresion como todas las imágenes que hacen los filipinos, con un aire algo avergonzado, de como la había puesto el P. Cura tal vez. Delante venían algunos cantores, detrás algunos músicos y los correspondientes guardias civiles.

Cabesang Andang continuaba con su letanía de filipinos humildes y pacienciosos como ella decía é iba á citar otros que por no serlo se veían desterrados y perseguidos, cuando Plácido, con un pretesto insignificante, dejó la casa y se puso á vagar por las calles.

"Había escuelas primarias en casi todos los pueblos sostenidas por el gobierno, en las que se daba una instrucción muy rudimentaria....leer, escribir, el Catecismo, algo de aritmética...." "Los filipinos, por regla general, tienen buena memoria, pero no gran talento, no tienen buen talento."

Estas se conquistaron fácilmente su independencia, y sus habitantes están animados de un espíritu diferente del de los filipinos. Además, el peligro de caer otra vez en otras manos, de ingleses ó alemanes, por ejemplo, les obligará á ser sensatos y prudentes.